RP Padel Coach
RICCARDO PIRASPadel Strength Coach
Sobre mí Entrenamiento personalizado Packs de entrenamiento My Lab Dónde encontrarme
Riccardo Piras

Hola, soy Riccardo

Los artículos los escribo siendo fiel al mundo del pádel. Elige uno aquí a la izquierda y empieza a leer.

Prevención · 6 min de lectura

El codo de tenista: epicondilitis, el pádel y el error que comete casi todo el mundo

Riccardo Piras · Agosto 2026 · Prevención

Reconoces esta escena. Tienes un dolor en el codo que va y viene desde hace semanas. Cuando golpeas una bola a plena velocidad, sientes un pinchazo. Cuando aprietas la pala demasiado tiempo, quema. Por la mañana, abrir un bote se convierte en una odisea.

Ya has probado el reposo. Ya has dejado de jugar diez días. El dolor mejoró, volviste a jugar y regresó. Este es el ciclo típico de la epicondilitis en el pádel.

Qué es en realidad

La epicondilitis lateral es un daño por carga repetida en el tendón que une los músculos del antebrazo al hueso del codo. No es una lesión aguda: es el resultado de un tendón que recibe más estrés del que consigue asimilar con el tiempo.

En el pádel esto ocurre sobre todo con el revés, con las defensas desde la pared del fondo y con las sesiones demasiado largas sin una recuperación adecuada.

El tendón no mejora con el reposo. Mejora con la carga adecuada.

El error que comete casi todo el mundo

Dejar de jugar. Esperar. Volver cuando el dolor desaparece. El problema es que el reposo pasivo no resuelve la cuestión estructural: el tendón sigue débil. Cuando vuelves, basta poco para sobrecargarlo de nuevo.

La investigación de los últimos quince años es clara: el protocolo excéntrico, es decir contracciones en alargamiento bajo carga controlada, es el método más eficaz para rehabilitar el tendón y adaptarlo a la carga del juego.

Qué marca de verdad la diferencia

  1. Identificar el nivel de carga que tu tendón tolera hoy.
  2. Aplicar estrés progresivo, para que el tejido se adapte sin volver a inflamarse.
  3. Integrar el trabajo con el control del hombro y de la postura: la epicondilitis en el pádel nunca es solo un problema del codo.

Tres cosas que puedes hacer ahora

1
Reduce el grip, no el juego

Un grip demasiado apretado aumenta mucho la carga sobre el codo. Sujeta la pala con la presión mínima necesaria para controlar el golpe.

2
Hielo después, calor antes

Después de la sesión: hielo 10–15 minutos. Antes de jugar: calor y movilización de la muñeca. No inviertas el orden.

3
Nada de estiramientos en fase aguda

Estirar un codo dolorido en fase inflamatoria puede empeorar las cosas. Espera a que el dolor en reposo baje antes de incorporarlo.

El punto

La epicondilitis en el pádel no es una condena. Es una señal de que algo en tu carga de trabajo ha superado lo que tu cuerpo puede gestionar hoy. Nuestro trabajo como preparadores sirve exactamente para esto: construir la capacidad de tu cuerpo de aguantar el juego, antes de que llegue el problema.

¿Quieres mejorar en la pista?

Empieza aquí

Cuéntame dónde estás ahora y construimos juntos el camino adecuado para ti.

Prevención · 5 min de lectura

El hombro en el pádel: historia de mitos y leyendas

Riccardo Piras · Septiembre 2026 · Prevención

Reconoces esta escena. Un dolor sordo en la parte alta del hombro, que aparece al levantar el brazo para la bandeja o el smash. Empeora después de un torneo con tres partidos seguidos, mejora si paras unos días, y vuelve en cuanto retomas el ritmo de antes.

No es un caso aislado: a diferencia del tenis, donde el smash es un golpe ocasional que cierra el punto, en el pádel el golpe por arriba (bandeja, víbora, smash) se repite decenas de veces en un solo partido, y el hombro es la articulación que lo paga primero. Casi nunca el problema es el hombro en sí: es todo lo que debería sostenerlo y no lo hace.

Qué es en realidad

El hombro es la articulación más móvil del cuerpo, y precisamente por eso la menos estable por naturaleza: lo que lo mantiene en su sitio no son los huesos, sino un grupo de músculos profundos (el manguito rotador), junto con la escápula, que debe deslizarse en sincronía con el brazo en cada golpe.

Cuando el manguito rotador está débil o la escápula no se mueve como debería, el trabajo de estabilizar el hombro recae sobre los tendones superficiales. Repite el gesto cientos de veces por semana, y esos tendones se inflaman: es el camino más común hacia el pinzamiento subacromial, es decir, el «aplastamiento» de los tejidos blandos bajo el hueso del hombro cada vez que levantas el brazo.

El hombro no necesita más fuerza. Necesita más control.

El error que comete casi todo el mundo

Entrenar deltoides y pecho en el gimnasio, e ignorar todo lo demás. Son los músculos que se ven en el espejo, pero no son los que estabilizan el hombro durante un smash. El manguito rotador y los músculos que fijan la escápula trabajan en silencio, con cargas pequeñas, y precisamente por eso casi nadie los entrena nunca.

El otro error es pensar en el hombro como una pieza aislada. En el pádel el golpe por arriba nace en las piernas, pasa por el core y llega al brazo el último: si esa cadena se rompe (un tronco poco estable, una cadera que no gira), el hombro tiene que compensar solo un trabajo que no le corresponde, y se desgasta más rápido.

Qué marca de verdad la diferencia

  1. Fortalecer el manguito rotador con ejercicios de rotación externa con carga ligera, no con los pesos pesados del gimnasio.
  2. Entrenar a la escápula a moverse bien (retracción y descenso), antes incluso de entrenar el brazo.
  3. Construir toda la cadena cinética: piernas, core y tronco, para que el brazo llegue al golpe ya asistido, no solo.

Tres cosas que puedes hacer ahora

1
Rotaciones externas, no elevaciones laterales

Con una banda elástica ligera, codo pegado al costado: 2-3 series de 15 repeticiones, 2-3 veces por semana. Es el ejercicio con más evidencia científica para la salud del manguito rotador.

2
Baja el volumen después de un torneo

Después de días con varios partidos seguidos, date 2-3 días sin golpes repetidos por arriba. No es pereza: es el tiempo mínimo para que el tendón asimile la carga acumulada.

3
Movilidad torácica antes de entrar a la pista

Una espalda rígida obliga al hombro a compensar en rotación. Unos minutos de movilidad de la columna torácica en el calentamiento reducen la carga que termina en el hombro.

El punto

Un hombro que aguanta no es el más fuerte, sino el mejor coordinado: manguito rotador, escápula y cadena cinética trabajando juntos, golpe tras golpe. Nuestro trabajo como preparadores es construir precisamente ese equilibrio, antes de que el dolor te obligue a hacerlo por necesidad.

¿Quieres mejorar en la pista?

Empieza aquí

Cuéntame dónde estás ahora y construimos juntos el camino adecuado para ti.