Prevención · 6 min de lectura
El codo de tenista: epicondilitis, el pádel y el error que comete casi todo el mundo
Reconoces esta escena. Tienes un dolor en el codo que va y viene desde hace semanas. Cuando golpeas una bola a plena velocidad, sientes un pinchazo. Cuando aprietas la pala demasiado tiempo, quema. Por la mañana, abrir un bote se convierte en una odisea.
Ya has probado el reposo. Ya has dejado de jugar diez días. El dolor mejoró, volviste a jugar y regresó. Este es el ciclo típico de la epicondilitis en el pádel.
Qué es en realidad
La epicondilitis lateral es un daño por carga repetida en el tendón que une los músculos del antebrazo al hueso del codo. No es una lesión aguda: es el resultado de un tendón que recibe más estrés del que consigue asimilar con el tiempo.
En el pádel esto ocurre sobre todo con el revés, con las defensas desde la pared del fondo y con las sesiones demasiado largas sin una recuperación adecuada.
El tendón no mejora con el reposo. Mejora con la carga adecuada.
El error que comete casi todo el mundo
Dejar de jugar. Esperar. Volver cuando el dolor desaparece. El problema es que el reposo pasivo no resuelve la cuestión estructural: el tendón sigue débil. Cuando vuelves, basta poco para sobrecargarlo de nuevo.
La investigación de los últimos quince años es clara: el protocolo excéntrico — contracciones en alargamiento bajo carga controlada — es el método más eficaz para rehabilitar el tendón y adaptarlo a la carga del juego.
Qué marca de verdad la diferencia
- Identificar el nivel de carga que tu tendón tolera hoy.
- Aplicar estrés progresivo, para que el tejido se adapte sin volver a inflamarse.
- Integrar el trabajo con el control del hombro y de la postura: la epicondilitis en el pádel nunca es solo un problema del codo.
Tres cosas que puedes hacer ahora
Un grip demasiado apretado aumenta mucho la carga sobre el codo. Sujeta la pala con la presión mínima necesaria para controlar el golpe.
Después de la sesión: hielo 10–15 minutos. Antes de jugar: calor y movilización de la muñeca. No inviertas el orden.
Estirar un codo dolorido en fase inflamatoria puede empeorar las cosas. Espera a que el dolor en reposo baje antes de incorporarlo.
El punto
La epicondilitis en el pádel no es una condena. Es una señal de que algo en tu carga de trabajo ha superado lo que tu cuerpo puede gestionar hoy. Nuestro trabajo como preparadores sirve exactamente para esto: construir la capacidad de tu cuerpo de aguantar el juego, antes de que llegue el problema.
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